La mejor manera de almacenar frutas y verduras

La mejor manera de almacenar frutas y verduras
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¡Almacenar frutas y verduras nunca ha sido tan rápido y fácil! Es muy sencillo, dependiendo de la fruta o la verdura que sea, la puedes congelar, refrigerar o incluso mantener en la encimera. Utiliza nuestra práctica imagen para ayudarte con los consejos y trucos de almacenamiento. Las frutas y verduras almacenadas adecuadamente pueden ayudar a reducir los residuos de alimentos, pero antes de empezar, veamos lo que se puede hacer, y que no, para mantener los productos frescos durante más tiempo.

Consejos generales

  • Lava tus frutas y verduras cuando estés listo para usarlas. El lavado elimina las barreras protectoras naturales que ayudan a fomentar el crecimiento de bacterias y moho.
  • Deja que tus productos respiren, quita las ataduras o las bandas de goma.
  • No todas las frutas y verduras necesitan ser refrigeradas.
  • Quita las raíces de las verduras, como las zanahorias y los rábanos.
  • Almacena las frutas y verduras por separado, muchas frutas emiten gas etileno cuando maduran, y pueden causar que otros productos frescos se echen a perder más rápido.
  • Intenta envolver las frutas y verduras en bolsas biodegradables y transpirables.

¿Qué frutas y verduras se guardan en la despensa?

Consejo: manténlas en un lugar fresco y oscuro con ventilación

  • Todo tipo de cebollas, chalotas y ajos: mantenlas alejadas de las patatas
  • Granadas: duran un par de semanas
  • Patatas y boniatos: mantenlos en una bolsa de papel o caja de cartón y lejos de las cebollas
  • Calabazas de invierno: duran un par de semanas

¿Qué frutas y verduras puede dejar sobre la encimera?

  • Aguacates, plátanos, melones, naranjas y pomelos, peras y frutas de hueso como: melocotones, nectarinas, ciruelas, albaricoques… Una vez maduros, guárdalos en el cajón de baja humedad en la nevera para retrasar el proceso de maduración.
  • Peras: una vez maduras, guárdalas en el cajón de baja humedad en la nevera para retrasar el proceso de maduración.
  • Pepinos: mantenlos separados de la fruta que produce mucho etileno.
  • Berenjenas: mantenlos separadas de las frutas que producen mucho etileno y lejos de la luz solar directa.
  • Mangos, kiwis, piñas y chirimoyas: una vez maduros, envuélvelos sueltos en bolsas biodegradables o de papel y guárdalos en un cajón de baja humedad en la nevera para retardar el proceso de maduración.
  • Caquis: una vez maduros, guárdalos en la nevera.
  • Tomates: mantener alejados de la luz del sol y fuera de la nevera.

Cómo guardar frutas y verduras en la nevera

Los cajones de la nevera son el mejor lugar para la mayoría de las frutas y verduras. Hoy en día, la mayoría de las neveras modernas tienen controles para ayudar a manejar la humedad y los efectos del gas etileno. Si tienes ventilación en el refrigerador, es una buena idea abrir uno para ayudar a aumentar el flujo de aire y crear un ambiente de baja humedad mientras se mantiene el otro juego de ventilación cerrado para crear un cajón de alta humedad.

La forma de almacenar las frutas y verduras en cada parte de la nevera

En los estantes:

  • Cerezas: envuélvelas en una bolsa biodegradable antes de guardarlas en la nevera.
  • Setas: déjalas en el embalaje original con agujeros para la ventilación.
  • Pimientos: envuélvelos en una bolsa biodegradable.
  • Hierbas frescas (perejil, cilantro, eneldo, estragón, menta): recorta los tallos, colócalos con el tallo hacia abajo en un frasco o vaso (lleno con un poco de agua) y cubre las hojas con una bolsa biodegradable. Asegúrate de cambiar el agua cada uno o dos días para mantenerlas frescas y saludables.
  • Bayas (fresas, arándanos, frambuesas, moras): intenta comerlas el día que las compras, si no extiéndelas sobre una toalla de papel seca (para que no se magulle) y colócalas en un recipiente parcialmente cubierto, para permitir que la humedad salga.

En el cajón de alta humedad:

  • Espárragos: envuélvelos en toallas de papel para absorber el exceso de humedad y luego envuélvelos sueltos en una bolsa biodegradable.
  • Remolachas, nabos, rábanos, coles de Bruselas, calabacines y calabaza de verano: envuélvelos sueltos en una bolsa biodegradable.
  • Brócoli y coliflor: envuélvelos en una bolsa biodegradable o en un frasco de agua.
  • Zanahorias, hinojo y apio: retira las verduras y envuélvelas sin apretar en una bolsa biodegradable. Si quieres que tu apio dure un poco más, envuélvelo en papel de aluminio.
  • Cebollas verdes y cebolletas: envuelve los bulbos en una toalla de papel húmeda y luego envuélvelos sueltos en una bolsa biodegradable.
  • Hierbas duras (romero, tomillo, cebollino, salvia, orégano): envuélvelos fuertemente en una toalla de papel húmeda y luego colócalos dentro de una bolsa o contenedor biodegradable sellado.
  • Alcachofas: envuélvelas bien en una bolsa biodegradable y asegúrate de manipularlas con cuidado ya que tienden a magullarse fácilmente.
  • Hojas verdes (col rizada, coles, acelgas, dientes de león, lechugas, berros, escarolas, escarola, achicoria y espinacas): envuélvalas sin apretar en una bolsa biodegradable.

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